TRATADO DE NO PROLIFERACIÓN NUCLEAR: IDEAS CLAVE Y VISIÓN GEOPOLÍTICA





Una de las principales cuestiones controvertidas en la actualidad es el régimen de no proliferación nuclear basado en los cuarenta y cinco años del Tratado de No proliferación Nuclear. El desarrollo de armas nucleares ha sido la actividad de moda de varios Estados en las últimas décadas, aunque otros han dado lugar a tensiones a nivel regional debido al desarrollo de capacidades nucleares significativas. Por otro lado, la energía nuclear ha vuelto a resurgir, a consecuencia de nuevos requerimientos energéticos, lo que ha desembocado en un desarrollo abismal de la tecnología nuclear a nivel mundial. En este punto, dicha tecnología nuclear está dotada de un doble carácter civil y militar, constituyendo un nuevo reto para la comunidad internacional, lo que debe conservar el mantenimiento de un progreso técnico y económico así como la estabilidad mundial en el marco del TNP. Las fuertes tensiones originadas por este panorama repercutireron a la Conferencia Examen de 2015, lo que pone a prueba la capacidad de adaptación del marco creado por el TNP en el plano internacional, lo que debería suponer una de sus cuestiones clave.



El Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) constituye la piedra angular del régimen multilateral de no proliferación nuclear, y se basa en tres pilares que se refuerzan mutuamente: desarme, no proliferación y usos pacíficos de la energía nuclear. El tratado constituye actualmente el marco para mantener el equilibrio entre la seguridad internacional y el progreso técnico en este ámbito. En virtud de los artículos I, II y III del TNP los Estados dotados de armas nucleares (EEUU, Rusia, China, Reino Unido y Francia) se comprometen a no transferir armas nucleares a otros Estados, y los Estados sin armas nucleares se comprometen a no dotarse de ellas y a suscribir acuerdos de salvaguardias con el OIEA para que verifique que sus programas nucleares civiles no se desvían a fines militares.



Por otra parte, el artículo IV del TNP reconoce el derecho al uso de la energía nuclear con fines pacíficos y establece el principio de la cooperación internacional para el desarrollo de la energía nuclear. En virtud del artículo VI del TNP, todos los Estados Parte se comprometen a llevar a cabo negociaciones relativas al cese de la carrera de armamentos nucleares y a un tratado de desarme general y completo bajo un estricto y efectivo control internacional.



Pueden destacarse tres problemas fundamentales en el régimen de no proliferación nuclear basado en el TNP:

  • El tratado no es universal.
  • Se ha producido una proliferación nuclear clandestina.
  • El cumplimiento del compromiso de desarme nuclear aún no se ha materializado en su totalidad.

Hay países que, sin haber firmado el TNP, se han dotado de armas nucleares (India, Pakistán e Israel). Actualmente, mientras se producen avances significativos para establecer un acuerdo marco con Irán que garantice la finalidad pacífica de su programa nuclear, la preocupación de la comunidad internacional se centra en la República Democrática Popular de Corea.



En cuanto a la Conferencia Examen de 2015, ésta fue creada con el fin de evaluar el cumplimiento de las disposiciones del TNP y fijar nuevos compromisos, se celebran cada 5 años Conferencias de Examen, cada una de ellas precedida de tres Comisiones preparatorias anuales. En las Conferencias de Examen confluyen temas vinculados a la seguridad internacional y a la amenaza nuclear:

  • Universalidad.
  • Condiciones para la retirada de un Estado Parte de conformidad con el artículo X del Tratado.
  • Expediente nuclear de la República Democrática Popular de Corea.
  • Expediente nuclear de Irán.
  • Resolución de 1995 a favor de la creación de una zona libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en Oriente Medio.

  • Demanda de mayores esfuerzos a favor del desarme nuclear conforme al compromiso del Artículo VI.
  • Entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (TPCEN).
  • Negociación, aún pendiente, de un Tratado de prohibición de producción de material fisible para armas nucleares (TPMF).

El Secretario Genaral de la ONU reformuló en 2008 cinco propuestas, que sirven aún

como elementos del marco de referencia multilateral en materia de desarme y no proliferación nuclear:

- Aumento de las medidas efectivas, dirigidas especialmente al desarme de los países con armas nucleares, por medio de una convención con un instrumento de verificación o una red de acuerdos separados.

- Aumento de las garantías por parte de los miembros permanentes del CSNU respecto a los demás estados de no utilización o amenaza de utilización de armas nucleares.

- Entrada en vigor de TPCEN y negociación de un tratado de prohibición de producción de material fisionable.

- Un aumento de la información puesta a disposición por parte de los estados con armas nucleares.

- Medidas complementarias, como la eliminación de otros tipos de armas de destrucción masiva, o medidas generales contra el terrorismo.

No obstante, en los últimos años se ha producido una desaceleración del proceso de desarme frente a una agenda internacional más centrada en la no proliferación, por lo que entre los países neutrales y no alineados se extiende la convicción de que no existe una verdadera intención de avanzar hacia un mundo sin armas nucleares. También hay tensiones derivadas de la proliferación nuclear en Oriente Medio y en Asia oriental, y no se ha producido la convocatoria de una Conferencia para la creación de una Zona Libre de Armas Nucleares y de otras Armas de Destrucción Masiva en Oriente Medio, mientras continua la parálisis de la Conferencia de Desarme.

Estos factores han motivado un cierto pesimismo en gran parte de la comunidad internacional de cara a los resultados de la Conferencia de Examen de 2015, mientras se desarrollan nuevas iniciativas cuyo desenlace a largo plazo es difícil de prever: las conferencias sobre el impacto humanitario de las armas nucleares y la creación de un grupo de trabajo sobre el desarme nuclear fuera de la Conferencia de Desarme, sin participación de las potencias nucleares.



Los temas claves a debatir en la Conferencia Examen de 2015 corresponden con los tres pilares fundamentales del TNP: desarme nuclear, mecanimos de no proliferación y cooperación internacional para el uso pacífico de las armas nucleares.



Desarme nuclear



El contenido de la Resolución 1887 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el nuevo acuerdo START entre Estados Unidos y Rusia reflejaron en 2010 un nuevo impulso al desarme. En su "discurso de Praga" de abril de 2009, el presidente de EEUU lanzó varias iniciativas de desarme nuclear y prevención de la proliferación que han marcado el ritmo de la agenda internacional en los últimos años. Los hitos más importantes de esta política en 2010 han sido el acuerdo de desarme nucear firmado y ratificado por EEUU y Rusia, llamado "Nuevo START", las Cumbres de Seguridad Física Nuclear, el lanzamiento de un programa de trabajo internacional de la Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear (IGTN), y la inclusión de la no proliferación entre las prioridades de la OTAN en el Nuevo Concepto Estratégico de la Alianza.


1-Reducción de armamentos



La propuesta planteada en 2013 por EE.UU a Rusia de reducción de un tercio de las armas nucleares estratégicas desplegadas (desde el límite actual de 1.550 fijado por el Nuevo START hasta un nuevo límite de 1.000-1.100 cabezas nucleares) no sólo supone tomar la iniciativa hacia un nuevo paso en el proceso de reducción de los arsenales nucleares de ambas potencias, sino que también tiene implicaciones en las políticas de seguridad y defensa de otros países.



Mientras tanto, en Rusia se reflexiona no sólo sobre posibles negociaciones de desarme nuclear "bilaterales cruzadas y complementarias" como un formato posible con modelos definidos en torno al concepto de "relación de disuasión nuclear" (frente al formato multilateral simultáneo a 5 o a 9), sino también sobre la base de una visión integrada de la seguridad que incluiría el armamento convencional y otros activos estratégicos.



Desde esta perspectiva, las armas nucleares se consideran en Rusia como un elemento más del equilibrio militar global, y no se pueden analizar o reducir al margen de otros elementos:

- Defensa antimisiles

- Armas estratégicas convencionales

- Armas desplegadas en el espacio

- Fuerzas convencionales

Así, frente a la nueva propuesta de EEUU de reducir en un 30% las armas nucleares estratégicas desplegadas y de abordar una negociación de reducción de armas nucleares tácticas, Rusia considera que una negociación sobre desarme nuclear debe incluir también otros factores, asociando el desarme nuclear con el escudo antimisiles, el espacio ultraterrestre y el control de armamentos convencionales. Sin embargo, el clima político que impera actualmente en las relaciones internacionales no favorece el impulso de nuevas negociaciones a corto plazo.



2- Seguridades negativas



Algunos países sin armas nucleares han venido exigiendo garantías de no utilización de armas nucleares contra sus territorios por parte de las potencias nucleares (seguridades negativas).

La Resolución 984 (1995) del Consejo de Seguridad recoge las garantías otorgadas por las cinco potencias nucleares, aunque no son jurídicamente vinculantes ni incluyen la amenaza del uso de armas nucleares, como reclaman los países No Alineados. También se ha dado continuidad en los últimos años a los esfuerzos para la creación de zonas libres de armas nucleares establecidas sobre la base de acuerdos libremente aceptados por los estados de cada región con la creación de la ZLAN de Asia Central basada en el Tratado de Semipalatinsk. A través de las Zonas Libres de Armas Nucleares se incorporaron anejos a dichos tratados que debían suscribir las potencias nucleares y que incluían seguridades negativas.

Los países no alineados y los de la Coalición de la Nueva Agenda solicitan compromisos jurídicamente vinculantes en relación con las seguridades negativas al empleo de armas nucleares contra los Estados no dotados de dichas armas. La negociación de un instrumento internacional jurídicamente vinculante que otorgue garantías a los Estados Partes del TNP contra la amenaza o el uso de armas nucleares es una demanda que reaparece en todas las conferencias y reuniones sobre desarme nuclear.



3-Gradualismo y abolicionismo



Desde 1970 ha prevalecido una corriente gradualista del desarme nuclear en el marco del TNP, que prevé un proceso gradual reflejado en las trece medidas incluidas en el informe de la Conferencia de Examen de 2000. Frente a lo que muchos países no alineados y neutrales califican de "estancamiento", desde 2013 ha surgido con fuerza una corriente internacional a favor de la ilegalización de las armas nucleares, con apoyo de los movimientos pacifistas, del mismo modo que se ha hecho con las armas químicas y biológicas. Un "Comunicado Conjunto" sobre esta opción presentado por Nueva Zelanda en la Primera Comisión de la 69ª sesión de la AGNU fue suscrito por 155 Estados. Las dos iniciativas complementarias ya citadas han abierto en 2013 una nueva fase en este proceso:
- Se han celebrado tres conferencias sobre el Impacto Humanitario de las Armas

Nucleares : Oslo, 2013; Nayarit (México), 2014; y Viena, 2014.
-Por otra parte, la Resolución 67/56 AGNU, presentada también por Austria, México y Noruega, establecía en Ginebra un grupo de trabajo abierto sobre desarme nuclear, que no contó con el apoyo de las potencias nucleares, en el que se enfrentaban la posición gradualista de los países occidentales al "abolicionismo" de los países neutrales y no alineados.


Mecanismo de no proliferación



Los fundamentos de un régimen global de prevención y los casos de proliferación regional han sido el centro de atención en el debate sobre este pilar. Muchos Estados destacan principalmente el incumplimiento de las obligaciones derivadas del TNP por parte de la República Democrática Popular de Corea (cuya retirada del Tratado no se reconoce), de Irán y de Siria. Temas importantes del pilar "no proliferación" del TNP son la definición del estándar internacional de verificación, Oriente Medio, las medidas para evitar la proliferación nuclear entre actores no estatales y las condiciones de retirada del Tratado.



1- Verificación



De cara al futuro es importante definir un estándar internacional de verificación, que para una mayoría debe estar basado en el modelo de Acuerdo de Salvaguardias Globales y el Protocolo Adicional.

En este contexto, la mayoría de los Estados Parte destaca el importante papel que desempeña el OIEA y su sistema de salvaguardias, aunque hay divergencias sobre el papel y el estatus del Protocolo Adicional a los Acuerdos de Salvaguardias, que una mayoría considera elemento fundamental del estándar de verificación. Todos los Estados son partidarios de la universalización del Tratado, pero los países no alineados se concentran principalmente en el caso de Israel, pasando por alto los casos de India y Pakistán.



2- Actores no estatales



Otro desafío importante debatido es la forma de evitar los riesgos de desviación de tecnologías sensibles hacia actores no estatales con fines terroristas. En este sentido, la Resolución 1540 adoptada en 2004 por el Consejo de Seguridad es el marco en el que deben desarrollarse medidas para prevenir que terroristas puedan adquirir materiales nucleares o radioactivos con los que puedan llevar a cabo atentados de destrucción masiva. Esto implica fortalecer la seguridad nuclear, actividad en la que el papel del Organismo Internacional de la Energía Atómica es fundamental.



3- Oriente Medio



No ha sido posible convocar en 2012 la Conferencia sobre la Zona Libre de Armas Nucleares y otras Armas de Destrucción Masiva en Oriente Medio, prevista desde 1995 e incluida en el Plan de Acción de 2010. Este es un tema controvertido desde los años 70, que nuevamente marcará las tensiones en la Conferencia de Examen de 2015. Egipto y otros países árabes denuncian que no se han producido avances para la puesta en práctica de la Resolución de 1995 y, especialmente, que no se realiza suficiente presión sobre Israel para que se adhiera al TNP y someta todas sus instalaciones nucleares a las salvaguardias del OIEA. Por otra parte, Egipto y Siria no han firmado la Convención de Prohibición de Armas Químicas, mientras que Israel sí la ha firmado, pero no la ha ratificado todavía.

El 24 de noviembre de 2013, Irán y el UE 3+3 adoptaron el "Joint Plan of Action" (JPA) sobre el programa nuclear iraní, que tenía como objetivo lograr un acuerdo político para alcanzar una solución global que garantizase que el programa nuclear iraní tiene carácter exclusivamente pacífico, y permitiera el levantamiento de las sanciones impuestas a Irán por el Consejo de seguridad de Naciones Unidas, por EEUU y por la UE. De forma paralela, el OIEA e Irán establecieron un "Marco para la Cooperación" de carácter técnico, para resolver

las cuestiones pendientes del programa nuclear. La dificultad en aclarar las Posibles Dimensiones Militares del programa nuclear, dada la escasa cooperación de las autoridades iraníes, ha sido el principal obstáculo hasta ahora en este proceso.

El acuerdo alcanzado por el UE 3+3 con Irán el 2 de abril se basa en una serie de parámetros que deben ser negociados hasta el 30 de junio, para limitar el tiempo requerido desde el punto de vista técnico para conseguir el material fisible necesario para la fabricación de un arma nuclear a un mínimo de 12 meses, durante los próximos 10 años:

- Irán se compromete a no enriquecer uranio por encima del 3.67%.

- No se construirán nuevas instalaciones de enriquecimiento en 15 años.

- Reducirá el número de centrifugadoras instaladas hasta 6.104 unidades (a partir de unas 19.000 que tiene actualmente, solamente 5.060 seguirán enriqueciendo uranio durante los próximos 10 años, y el resto hasta 6.104 se mantendrán para investigación y desarrollo).

- Irán se compromete a no utilizar la instalación de Fordow para enriquecer uranio durante 15 años.

- Las capacidades de la instalación de Natanz se limitarán a 5.060 centrifugadoras del tipo IR-1 durante los próximos 10 años. Los modelos de centrifugadoras IR-2, IR-4, IR-6 o IR-8, más modernos, no se utilizarán durante 10 años.

- Irán conservará sólo 300 kgs de uranio enriquecido al 3.67% (frente a los 10.000 kgs actuales).

- Irán se compromete a cumplir el Protocolo Adicional al Acuerdo de salvaguardias, dando al OIEA acceso a todas las instalaciones nucleares.

- Irán se compromete a aplicar el Código Modificado 3.1 del Acuerdo de salvaguardias, que requiere la notificación previa de la construcción de cualquier nueva instalación.

- Irán debe aplicar las medidas establecidas por el OIEA para esclarecer las cuestiones pendientes sobre las Posibles Dimensiones Militares.

- Irán procederá a rediseñar el reactor de Arak, para que no pueda producir plutonio.

-Las sanciones serán suspendidas cuando se verifique el cumplimiento de las medidas descritas. Para ello, se aprobará una nueva Resolución del CSNU que aplique las disposiciones del nuevo acuerdo. En caso de incumplimiento por Irán, las sanciones volverán a estar en vigor.

Finalmente, las condiciones de retirada de un Estado del Tratado constituyen otro tema polémico, ya que no hay acuerdo sobre la interpretación y el alcance de dicho artículo. Poner condiciones a la retirada del Tratado en virtud del artículo X sería inaceptable a menos que hubiese una enmienda del Tratado, que no se ha producido. Para otros estados, especialmente los occidentales, la retirada debería tener un efecto retroactivo de desmantelamiento de las instalaciones nucleares construidas al amparo del artículo III del Tratado.


Usos pacíficos de la energía nuclear





El derecho a la utilización de la energía nuclear para fines pacíficos (de conformidad con el Artículo IV del TNP), es un tema clave en un momento de renovado interés por parte de numerosos países para desarrollar su capacidad de producir energía a gran escala, dados los riesgos de proliferación que puede conllevar, incluyendo la amenaza de que material nuclear llegue a manos de grupos terroristas. Los países en desarrollo solicitan mayor apoyo para la cooperación técnica destinada a los usos pacíficos, incluida la que se presta a través del OIEA. También reclaman que se eliminen los obstáculos establecidos a las transferencias de tecnología a través de los regímenes de control de exportaciones, que consideran un obstáculo para el desarrollo de los usos pacíficos.
Por otra parte, la creación de un banco de uranio de bajo enriquecimiento para el combustible nuclear en el marco del OIEA, apoyado por los países occidentales como un paso decisivo para consolidar los enfoques multilaterales del ciclo del combustible nuclear, también es un tema en el que se manifiestan divergencias. Los esfuerzos para crear mecanismos multilaterales que aseguren el suministro de combustible nuclear a cualquier país que lo necesite, sin necesidad de establecer mecanismos nacionales de enriquecimiento de uranio y evitando los riesgos de desvío a programas militares que ello conllevaría, es un tema controvertido. Muchos Estados apoyan el concepto de desarrollo responsable de los usos pacíficos de la energía nuclear basándose en los conceptos de seguridad, no proliferación y enfoques multilaterales del ciclo del combustible nuclear. Cada país tiene el derecho a definir su propia estrategia energética, basada en el derecho inalienable a los usos pacíficos, reconocido por el TNP en el artículo IV. Pero esto requiere los más elevados estándares de seguridad, de no proliferación y de protección física, en los que pueden contar con la asistencia del OIEA.



En cuanto al papel desempeñado por la Unión Europea, sobre el TNP ha sido relevante el intento de conciliar los intereses de grupos de países con finalidades diferentes:

- Francia y Reino Unido (potencias nucleares);

- Suecia e Irlanda, países neutrales y fuertemente comprometidos con el desarme nuclear;

- Austria, que se opone a cualquier postura que favorezca la promoción de la energía nuclear;

- El grupo mayoritario formado por países con posturas intermedias, que tratan de buscar un equilibrio entre los usos pacíficos de la energía nuclear y la estabilidad global.





La Unión Europea, que desempeña un papel muy destacado como contribuyente principal a los programas de cooperación del OIEA, ha dado habitualmente prioridad a ciertos aspectos del ciclo de examen del TNP. En primer lugar, reafirma el compromiso de los Estados Parte con sus obligaciones y apoya la universalidad del Tratado. También ha buscado fortalecer su aplicación mediante medidas concretas consensuadas en los tres pilares, incluida la creación de una zona libre de armas nucleares y de otras armas de destrucción masiva en Oriente Medio. La UE destaca su compromiso con los procesos de desarme. Entre ellos se incluye el apoyo a la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares y su posición a favor del inicio de negociaciones sobre un Tratado de Prohibición de Producción de Material Fisible en la Conferencia de Desarme.

Respecto del TNP en general, la UE desea que se avance de forma equilibrada en los tres pilares: no proliferación, desarme y cooperación en usos pacíficos de la energía nuclear. Los objetivos de la UE en este proceso se plasman en la Decisión del Consejo sobre la posición común para la Conferencia de Examen del TNP en 2010:

- La Unión Europea desea cooperar con la comunidad internacional para reafirmar los principios fundamentales del Tratado como piedra angular del régimen de no proliferación.

- Esta política se basa en un enfoque equilibrado entre los tres pilares del Tratado, desarme, no proliferación y usos pacíficos, mediante medidas pragmáticas y consensuadas para impulsar los esfuerzos internacionales en esta dirección.

- La Unión Europea reafirma su compromiso de lograr un mundo más seguro y crear las condiciones para un mundo sin armas nucleares.





Las Conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE del 20 de abril

actualizan los elementos de esta posición común, entre los que se incluye una referencia a las graves consecuencias del uso de las armas nucleares, reflejando el debate abierto sobre el impacto humanitario. La UE considera que el Tratado sobre la No Proliferación de Armas Nucleares es la piedra angular del sistema mundial de no proliferación nuclear, la base fundamental para la consecución del desarme nuclear de conformidad con el artículo VI del TNP y una parte importante para el futuro desarrollo de las aplicaciones de la energía nuclear para fines pacíficos. Su objetivo es reforzar el sistema internacional de no proliferación nuclear fomentando un resultado sustancial y equilibrado de la Conferencia de Examen del Tratado para lograr un avance tangible y realista hacia los objetivos consagrados en el TNP. Sin embargo, en la UE se ponen de manifiesto también las diferentes opiniones en torno al debate entre gradualismo y abolicionismo, este último defendido por Austria e Irlanda.



Los defensores de la prohibición de las armas nucleares con un nuevo tratado mantienen que ningún Estado ni organización internacional tiene medios para hacer frente a las emergencias humanitarias y la consecuencias a largo plazo causadas por una detonación nuclear ocurrida en un área poblada, ni para facilitar la asistencia adecuada a los afectados. También consideran que el sufrimiento causado a la población por la utilización de las armas nucleares no es sólo una cuestión legal, sino que necesita un enfoque ético que trascienda las interpretaciones sobre su legalidad.

Por otra parte, hay distintos análisis sobre el derecho a retirarse del Tratado, establecido en el artículo X. Muchos Estados – especialmente los suministradores de tecnología - señalan que el Estado Parte que se retira del TNP, además de ser responsable por las violaciones cometidas antes de la retirada, debería mantener bajo salvaguardias las instalaciones nucleares obtenidas mediante importación de tecnología cuando era Parte del Tratado. Un claro ejemplo de ello es el de los Estados Unidos. El presidente estaudonidense Trump comentó el retiro del acuerdo firmado por varios países con Irán en 2015 a raíz de su controvertido programa nuclear, que calificó como "desastroso", y el restablecimiento de sanciones contra Teherán. Cabe destacar que Trump ha señalado en reiteradas ocasiones el acuerdo que se hizo bajo el anterior mandato de los Estados Unidos -el de Barack Obama-, como un mal negocio; de igual forma ha amenazado con retirar a EEUU a pesar de que una organización de la ONU certificó que Irán cumple con los términos del pacto.
También señalan la necesidad de incluir cláusulas de desmantelamiento y devolución de dichas tecnologías en caso de retirada. La mayoría de los países no alineados rechaza este enfoque.



Hay una serie de cuestiones que habría que abordar en un futuro próximo para impulsar este proceso. En primer lugar, es preciso un esfuerzo colectivo para cumplir el Plan de Acción incluido en el documento final de la Conferencia de Examen del TNP de 2010, manteniendo el diálogo abierto en la negociación multilateral sobre todos aquellos puntos discutidos que quedan abiertos. Entre ellos destaca el movimiento sobre el impacto humanitario de las armas; impulsar nuevas iniciativas:los preparativos para celebrar una conferencia sobre la creación de una zona libre de armas nucleares y de otras armas de destrucción masiva en Oriente Medio, contando con todos los países de la región; iniciar la negociación sobre un Tratado de Prohibición de Producción de Material Fisible en la Conferencia de Desarme; impulsar la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, o al menos su aplicación provisional. Será preciso tender puentes entre los distintos enfoques sobre todas estas cuestiones.
Finalmente, es necesario reforzar el papel del Organismo Internacional de la Energía Atómica como garante de ese delicado equilibrio entre la cooperación en el ámbito de los usos pacíficos de la energía nuclear y la no proliferación, lo que requeriría igualmente avanzar hacia la consolidación de un estándar de verificación universalmente aceptado, basado en los Acuerdos de Salvaguardias Globales y el Protocolo Adicional, como cúspide la transparencia multilateral y de la confianza mutua.

A continuación un vídeo sobre el conflicto en el que se hallan inmersos actualmente Estados Unidos e Irán.



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